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Eugenia De montijo

marzo 27, 2007

María Eugenia Ignacia Agustina Palafox de Guzmán Portocarrero y Kirkpatrick, condesa de Teba, más conocida como Eugenia de Montijo (5 de mayo de 182611 de julio de 1920) fue emperatriz consorte de Francia como esposa de Napoleón III.

Nacimiento y juventud

La que fuera última emperatriz de Francia nació en Granada (España). Era hija de don Cipriano Guzmán y Portocarrero, conde de Teba y de Montijo, Grande de España, y de su esposa, doña María Manuela Kirkpatrick, de ascendencia escocesa. La hermana de Eugenia, María Francisca, se casó con el Duque de Alba y falleció en 1860.

Eugenia fue educada en París en el convento del Sacré Coeur donde recibió una educación católica. Cuando el príncipe Luis Napoléon se convirtió en presidente de la Segunda República apareció junto a su madre en los bailes que dio el príncipe-presidente en el Palacio del Elíseo.

Boda

Ahí fue donde conoció al futuro emperador con quien se casó el 30 de enero de 1853. Napoleón acababa de ser rechazado por la princesa Adelaida, sobrina de la reina Victoria.

En un discurso que pronunció poco antes de su boda, Napoleón dijo: “Prefiero casarme con una mujer a la que amo y respeto que con una desconocida, con la que una alianza podría tener ventajas mezcladas con sacrificios”. Este comentario fue visto con cierta sarcasmo desde Gran Bretaña. Los periódicos de ese país lanzaron comentarios sobre la unión entre una aristócrata de reconocido linaje con un miembro de la familia Bonaparte.

El 16 de marzo de 1856, Eugenia dio a luz a su único hijo, Eugène Bonaparte que recibió el título de Príncipe Imperial. Gracias a su belleza y elegancia, Eugenia contribuyó de forma destacada al encanto que desprendía el régimen imperial. Su forma de vestir era alabada e imitada en toda Europa. Su interés por la vida de la reina María Antonieta expandió la moda neoclásica, estilo muy popular durante el reinado de Luis XVI.

Participación política

Eugenia era una mujer educada e inteligente. Después del nacimiento de su hijo, el principe imperial, Eugenia decidió tomar parte activa en la política del Segundo Imperio. Ferviente católica, se opuso a la política italiana de su marido, y defendió los poderes y prerrogativas del Papa en Italia. Desempeñó la regencia del imperio en tres ocasiones: durante las campañas de Italia en 1859; durante una visita de su marido a Argelia en 1865 y en los últimos momentos del Segundo Imperio, ya en 1870.

La emperatriz Eugenia secundó las desafortunadas intervenciones exteriores del imperio:

En 1869 la emperatriz Eugenia asistió a la inauguración del canal de Suez, contruido por su pariente lejano Fernando de Lesseps. Asimismo, apoyó las investigaciones de Luis Pasteur, que acabarían en la vacuna contra la rabia.

Exilio

Tras la caída del Segundo Imperio, la familia se exilió a Inglaterra. A la muerte del emperador en 1873, Eugenia se retiró a una villa en Biarritz en la que vivió alejada de los asuntos de la política francesa. La ex emperatriz murió en julio de 1920 a los 94 años, durante una visita a su España natal. Está enterrada en la cripta imperial, al lado de su esposo y de su hijo, que falleció en África en 1879.

Fue la madrina de bautismo de la nieta de la reina Victoria, la princesa Victoria Eugenia de Battenberg, que años más tarde se convertiría en la esposa del rey Alfonso XIII.

Info sacada de:

Eugenia deMontijo

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