Ali Bey, el espÃa que quiso reinar
Como buen espÃa, la vida de Ali Bey está repleta de misterios. Disfrazado de acaudalado prÃncipe sirio –aunque nacido en realidad en Barcelona–, recorrió durante cinco años el mundo árabe, desde Marruecos hasta Constantinopla, bajo las órdenes de Manuel Godoy, primer ministro de Carlos IV, a quien enviaba informes cifrados de sus intrigas.
Hombre ilustrado y polÃglota, intimó con el sultán marroquÃ, en cuya Corte vivió durante dos años. Sedujo además a Carlos IV, a Napoleón Bonaparte y a Luis Felipe de Francia. En 1812, publicó en ParÃs el relato de sus viajes, libro que ocupa un lugar destacado entre los escritos por los grandes exploradores de su tiempo. Masón, reformista y afrancesado, se exilió finalmente en Francia, para cuyo gobierno trabajó también de espÃa hasta que se topó con la muerte en el desierto de Siria, en 1818.
La verdadera identidad de Ali Bey se mantuvo en secreto hasta 1836, cuando se editó la primera traducción al español de su obra, publicada originalmente en francés.


Wilhelm Franz Canaris (* 
John le Carré (
Richard Sorge (
Elyeza Bazna, uno de los más conocidos espÃas de la segunda Guerra Mundial fue también el más caro del mundo, nació en Albania en 1904, cuando el paÃs era una provincia del Imperio Otomano. Se mudó a Ankara, con su familia, cuando la ciudad se convirtió, después de la primera Guerra Mundial, en la capital de TurquÃa. Espió para los alemanes entregando secretos tan importantes que los propios alemanes no podÃan creer lo que Cicerón les presentaba. Su pasado se mantiene en misterio hoy en dÃa.


